¡Qué difícil puede ser nadar y a la vez respirar a un lado!

 

Pues más complicado es en aguas abiertas, buscando una boya y con olas. Por eso debemos aprender a respirar por ambos lados y por delante.

Se harán ejercicios de 25 metros cominando la respiración: un largo respirando por el lado derecho, un largo respirando por el lado izquierdo, un largo respirando adelante en cada brazada. Cuando respiramos adelante debemos ser capaces de fijarnos siempre en un punto fijo; es la manera de orientarnos a la vez que aprendemos a nadar respirando adelante.

Nos podemos imaginar que al otro lado de la piscina está la boya y hay que dirigirse hacia ella. Cada vez que levantemos la cabeza debemos de ver el punto elegido por nosotros, como por ejemplo un poyete, una puerta… lo que tengamos enfrente al otro lado de los 25 metros.

 

Artículo de Omar Tayara.